Es una de las ciudades más bellas y armoniosas de Europa, su construcción sobre siete colinas ofrece perspectivas admirables desde cualquier lugar, su calle principal, la llamada Milla Real, situada entre el palacio de Holyroodhouse y el Castillo, bordeada de iglesias y casas señoriales, resulta impresionante. Además es una ciudad verde con magníficos jardines y sus museos reúnen obras de Tiziano, Rembrandt y El Greco, de Monet, Turner y Van Gogh. Toda ella es Patrimonio de la Humanidad, pero los principales protagonistas turísticos en estos días son sus muertos y, en muchos casos, la terrorífica forma en que llegaron a serlo... y cómo aún se quejan de ello.